Las investigaciones indican una correlación entre el malestar moral y la tensión laboral, lo que afecta a la retención de enfermeras. El malestar moral implica la angustia física o mental que se experimenta cuando las obligaciones morales percibidas se ven obstaculizadas por limitaciones internas o externas. Las enfermeras a menudo se enfrentan a barreras, como limitaciones educativas o estructurales, falta de recursos o autoridad limitada, lo que impide su capacidad de alinear las acciones con los principios éticos. Los sentimientos de estrés, agotamiento, fatiga emocional e insatisfacción con las condiciones de trabajo pueden derivarse del malestar moral.
Abordar el malestar moral dentro de las organizaciones podría generar beneficios como una mayor satisfacción de las enfermeras, una menor rotación de personal y, en última instancia, una mejor calidad en la atención al paciente. Por lo tanto, es fundamental que los proveedores de atención médica reconozcan y mitiguen el malestar moral para fomentar el bienestar psicológico y la resiliencia moral de los profesionales clínicos.
Nuestros ponentes de EE. UU., Sudáfrica, Reino Unido y Suecia exploran estrategias que son aplicables a todos los sistemas de salud con diferentes niveles de recursos.









